- Habéis hecho llorar a Ronaldinho. Sois unos hijos de puta.
Nunca le habían visto así. Bueno, a ver, siendo justos, nunca le habían visto. Al menos en persona. Ronaldinho se presentó a la reunión, de sopetón, nadie le esperaba. Era una reunión de estas, un grupo de terapia, para adicciones, de estos de "llevo tantos meses sin beber". Esta en concreto era sobre oler libros nuevos. Es un grupo muy reducido de gente la que está diagnosticada con esta enfermedad, este transtorno, si queréis llamarle así. Aún más reducido es el grupo de gente que está haciendo rehabilitación. Así que, tampoco es tanta casualidad que Ronaldinho estuviera allí, al fin y al cabo. No lo pensaron fríamente. Él iba con miedo, porque es algo duro, hablar en público sobre un problema así. Pero pensó "ey, ellos tienen el mismo problema, me van a entender". Y no. Cuando le vieron entrar lo fliparon. Cuando escucharon su historia se rieron. Era el acento, creo, no te lo vas a tomar en serio hablando así. Le hirieron. Le hicieron llorar. Esos malditos yonkis hicieron llorar a Ronaldinho.
Ey, un momento, para el carro, la culpa es suya. ¿No se da cuenta de el follón que ha montado? Vamos a ver, que eres Ronaldinho, te van a reconocer seguro, cabrón. Menudo primo. Con el balón será el puto, pero chaval, vaya planificación. Tela. Te lo mereces, chico, por listo. "Me quieren, soy Ronaldinho". Mira, pues te jodes. A llorar a tu casa. Enfermo. Oler libros... Por Dios, que tontería es esta, me cago en la madre que... Me ha cabreado, el tío. No se puede ir así por la vida, ¿eh? Un poquito de cabeza.
Un poco de respeto, Ronaldo de Assís.
Boris
