viernes, 1 de febrero de 2013

No me llames de madrugada (@DrSidita)

-Jake... ¿Jake?
Jake no respondía, debía estar pasando por una de esas fases por las que pasan las personas que están muertas. Rose no podía aguantar más ese yugo que la atormentaba cada día, tenía que hablar con él, decirle todas esas cosas que había ido dejando pasar.
-Jake, ahora que estás muerto quizá no sea el mejor momento para entablar una conversación, pero quería decirte lo mucho que te quiero. No se que voy a hacer a partir de ahora... ¿Recuerdas a tu amigo Jerry? ¿lo recuerdas o no? -insistía en un continuo intento de recibir respuesta- Pues, bueno... en la fiesta donde murieron nuestros hijos y mis padres no solo me dio apoyo moral, también... -se atragantaban las palabras al salir por la garganta de Rose- sé que nunca he aceptado la infidelidad, pero yo creo que era más por si me engañabas tú, a mi siempre me ha dado un poco igual serte infiel. Es que a ver, todo tiene una explicación, no es que seas gran cosa, siempre he pensado que te hacía un favor estando contigo porque es que eres más feo que una polla hecha de velcro -decía Rose en un alarde de valentía- y a ver, tampoco es que me quiera ensañar contigo ahora que no te puedes defender pero... bueno, lo siento. Mira, te has muerto sin cambiar los apliques de la entrada y tampoco me he enfadado ni te he dicho nada... -Rose se empezaba a arrepentir de sus palabras- ¿me perdonas? ¿eh? di ¿eh? ¿me perdonas o no? -la verdad es que Rose parecía gilipollas con tanta pregunta- venga tonto, no te pongas así, que te quiero. Anda... ¿te la chupo?

Doc.

No hay comentarios:

Publicar un comentario